Guayaquil, Ecuador: más muertes por coronavirus que países enteros

El drama de Guayaquil empieza por brindar una sepultura digna a las bajas que ha dejado el coronavirus

La lucha contra el coronavirus que libra actualmente Guayaquil no es fácil, el número de bajas no cesa y los cadáveres están siendo puestos hasta en ataúdes de cartón.  

A las espeluznantes cifras de muertos por covid-19 en dicha ciudad, se suman testimonios e imágenes de muertos por la pandemia en las calles y cadáveres que pasan días en sus casas sin ser recogidos porque las entidades pertinentes no dan abasto con sus labores.  

La provincia del Guayas, donde se encuentra Guayaquil, hasta la fecha ha reportado, según datos oficiales, más víctimas del covid-19 que naciones latinoamericanas enteras, sin tener en cuenta que el reporte no incluye a toda la gente que ha muerto sin que se le haga el test para comprobar la presencia del coronavirus como causa de su fallecimiento.

Testimonios como este, brindado por Jésica Castañeda, sobrina de Segundo Castañeda, dan una idea de la situación que se está viviendo en Guayaquil:

“Mi tío murió (-) y nadie viene a ayudarnos. Vivimos al noroeste de la ciudad. Los hospitales decían que no tenían camillas y falleció en casa. Nosotros llamamos al 911 y nos pidieron paciencia. El cuerpo sigue ahí en la cama donde falleció, porque nadie lo puede tocar ni nada de esas cosas”.

He aquí otro testimonio de una joven residente de la ciudad, quien vio morir a su padre en sus brazos y prefirió que su nombre no fuera publicado: “Nunca le hicieron la prueba del coronavirus, solo nos decían que nos podían agendar una cita y que tome paracetamol. Tuvimos que retirar el cuerpo por medio de particulares porque no tuvimos respuesta del Estado. Uno siente impotencia al ver a su padre así y tener que salir a pedir ayuda”.

Y la situación no solo afecta a las personas que han fallecido por contraer el virus. Wendy Noboa, residente  del norte de Guayaquil, cuenta la historia de su vecino Gorky Pazmiño, quien murió el domingo 29 de marzo: “Él se cayó y del golpe en la cabeza murió. Yo llamé al 911 y nunca vinieron. Él vivía con su papá, que tiene más de 96 años, por eso mi angustia. Permaneció en el piso todo un día, hasta que vinieron familiares con la caja para sepultarlo. Pero no lo pudieron sepultar porque no había médico que firmara el certificado de defunción”.

Los casos son tantos que la periodista Blanca Moncada, del diario Expreso, ha comenzado una cadena en Twitter solicitando información de familiares y vecinos de personas que se encuentren en esta situación.

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