La otra cara de la moneda del coronavirus: el medio ambiente

La reducción de gases de efecto invernadero y la recuperación de ecosistemas son solo algunos de los beneficios medioambientales que le debemos a esta pandemia: la otra cara de la moneda.

 El covid-19 paradójicamente le ha generado un respiro al planeta. La detención en las industrias en países como China, Italia y España; la reducción del número y la frecuencia de vuelos entre distintos destinos del mundo, así como del tráfico vehicular interno y el encierro obligatorio en el que se encuentran miles de personas en muchas ciudades, han permitido que se reduzca el nivel de emisiones de gases de efecto invernadero.

Lauri Myllyvirta, integrante del Centro de Investigación en Energía y Aire Limpio (CREA), en Estados Unidos, indicó que lo anteriormente expuesto produjo una disminución en las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de, por lo menos, un 25%.

Las estadísticas no mienten.

A lo largo del mes de febrero, en la provincia china de Hubei, el promedio de días sin contaminación atmosférica aumentó en un 21,5% en comparación con las mismas fechas del año anterior, según un informe del Ministerio de Ecología y Medio Ambiente de China.

Algo similar está pasando en Europa, así lo muestran los datos del satélite Sentinel 5P, en los que se ve una reducción significativa de la contaminación atmosférica coincidiendo con las medidas drásticas de confinamiento tomadas en los últimos días.

Según datos del consistorio de la capital de España, la ciudad ha reducido la contaminación atmosférica hasta en un 35%, debido principalmente a la combinación de dos factores: las medidas de confinamiento por el coronavirus y la inestabilidad meteorológica.

Venecia, Italia, es otra clara muestra. No se necesitan datos estadísticos para poder apreciar el agua cristalina de sus canales, incluso, para poder apreciar pequeños bancos de peces aventurados en dicho canal.

Tampoco son necesarios los número para encontrarse con tweets destacados como este: “La laguna se apropia de Venecia, sin vertidos y sin tráfico, se puede ver el fondo de los canales. Deberíamos reflexionar sobre la explotación del turismo turístico en Venecia“.

Y no es necesario ser un experto en cifras para publicar mensajes que se han vuelto tendencia en las diferentes redes sociales, como este: “No volveremos a la normalidad porque la normalidad era el problema”.

Sin embargo, se teme que las medidas adoptadas por las autoridades y las fábricas para estimular la economía y el regreso de los trabajadores a sus labores habituales vuelvan a aumentar las emisiones contaminantes por encima de los promedios históricos en el afán de recuperación financiera.

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